¡Hola!
Como sabéis, hace 4 años que Carmex llegó a mi vida, fruto de un viaje a Dublín, pero mi compra quedó relegada al cajón, hasta el año pasado no la probé. Mal hecho por mi parte, porque el bálsamo clásico desbancó a todos los que había probado y se convirtió en mi favorito. Os dejo la reseña completa por si os la perdisteis > (clic).
Como consumidora asidua de bálsamos labiales, cuento en mi haber con unos cuantos por estrenar, por lo que no era mi intención comprar más, pero una visita al médico chafó mis planes.
Se aseguró que tuviera protector solar corporal y facial (este año ya sabéis que tengo uno específico para el rostro... y de ambos os hablé hace poco) y me preguntó que si usaba algún bálsamo labial con SPF.
Hizo hincapié en que era muy importante, que igual que me preocupaba por el resto de la piel, la de los labios es extremadamente sensible y requiere cuidados específicos.
Y cuando alguien que entiende del tema te da ese consejo...le haces caso.
Así que me lancé a probar la versión del bálsamo clásico con SPF 15.
No he podido evitar ir haciendo una pequeña comparativa, para que sepáis semejanzas y diferencias con el otro que reseñé.
- Envase: viene protegido por un envoltorio de plástico y cartón. El producto viene en una barra de plástico, con tapón rojo que incluye el nombre de la marca y está recubierto por una pegatina que incluye datos de interés.
Destacar que tiene precinto de seguridad, algo que deberían implantar todas las marcas.
Para sacar más producto hay que girar la ruedecilla de la parte inferior, que a modo de curiosidad diré que suena como una carraca XD
- Textura: algo densa, pero se funde al instante con los labios.
- Hidratación: muy alta.
- Duración: aguanta varias horas, diría que hasta un máximo de 3. Es menos que el de tarrito, pero puede que influya que estos meses los labios se resecan más que de costumbre.
- Olor: prácticamente no huele a nada, el otro del que os hablé desprendía aroma a mentol, pero en este casi no se aprecia.
- Color: en la barra se ve amarillo pero al aplicarlo es transparente.
- Sabor: se nota un toque de mentol al aplicarlo, que desaparece al poco rato.
- Ingredientes: os los dejo en la foto, comparte algunos con el otro que usaba, pero me sorprende que los principales varíen un poco.
- Consejo: lo mejor es no sacar mucho la barra, que con el calor se deforma y lo mismo no vuelve a entrar y se parte. Esto se puede aplicar a todas, pero esta la he visto un poco más endeble en ese sentido.
- Cantidad: 4,25 gramos
- Precio: 2,90 €
- Caducidad: 12 meses, supongo que dan este plazo porque el SPF perdería eficacia, y al ser tan poco...tendería a desaparecer al año siguiente.
- Fabricado en EE.UU.
- ¿Dónde comprar? Yo lo pedí en Fapex, pero cada vez más farmacias y perfumerías cuentan con esta marca en sus estanterías. Cuando lo pedí apenas había opciones para elegir, pero al escribir este post volví a mirar y tenían de vainilla, menta, tropical,..., todos ellos con factor de protección solar.
- ¿Lo recomiendo? Sí, como os dije la otra vez, es una marca que me ha ganado por completo por la hidratación que aporta, aunque esta no dure tanto como el otro que he usado, el formato es mucho más práctico que ese, así que lo uno por lo otro, os animo a que probéis cualquiera de los 2.
Y creo que este es el último producto con SPF del que os hablaré este año.
¿Lo conocíais?, ¿lo habéis probado?, ¿utilizáis bálsamos con SPF?

